Inspirando a la nueva generación de pilotos

Hace unos meses, EnElAire realizó la convocatoria “Tu momento United”, que consistió en que nuestros seguidores nos enviaran “Su momento United” para celebrar los 50 años que United cumplió este año operando en México. Recibimos cientos de historias, pero encontramos una que, además de ser la ganadora, creemos que merece ser contada: la de Rafael Soto.

Rafael es un joven que, desde la secundaria, con tan solo 15 años, jugaba junto con su mejor amigo a escribir sobre un cuaderno a ver quién conocía más aerolíneas. ¡Era como jugar “basta” pero de aviación! Tanto era su pasión por la aviación que sólo necesitaba un pequeño empujón para terminar de enamorarse de la que sería su profesión.

Un buen día, Rafa tuvo la oportunidad de realizar un viaje escolar a Washington D.C. junto con todos sus compañeros de clase. Ésta sería la primera vez que viajaría solo al extranjero. Rafa investigó que viajarían en un avión de United Airlines y ahí comenzó la magia que al final lo llevaría a convertirse en un piloto aviador.

Cada día que pasaba, la emoción de viajar era cada vez más fuerte. Cuando Rafa descargó la aplicación móvil para poder hacer el web check-in, no sabía qué asiento elegir, ya que quería hacer la mejor elección para poder tener el mejor “spot” y tomar muchas fotografías.

El gran día llegó y desde que llegó, junto con sus compañeros, al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, las fotografías y vídeos no se dejaron esperar para documentar lo que sería su primer viaje escolar al extranjero y, además, viajando con una gran aerolínea a la que Rafael ya le tenía cierto cariño por ser los primeros en darle esta experiencia.

Rafa recuerda que ese vuelo hacia el aeropuerto de Washington Dulles tuvo mucha turbulencia, los sobrecargos siempre fueron muy amables y atentos con todos. Pero la verdadera sorpresa, que cambiaría la vida de Rafa, llegó después de aterrizar. La tripulación había notado la emoción de aquel niño que con su cámara no dejó pasar un solo detalle, así que lo invitaron a ingresar a la cabina.

No lo pensó dos veces y entró a la cabina que ya había estudiado a fondo en su investigación del A319. Se encontró con el Primer Oficial. ¡Casi un superhéroe para un niño que se enamoraba más y más de la aviación! Rafa pudo estar en la cabina y experimentar lo que siente “un piloto de verdad”.

“El Primer Oficial me resolvió algunas dudas de la cabina, me dejaron tomarme fotos, estaba muy emocionado, si no hubiera sido por el sobrecargo que me permitió ingresar, definitivamente nunca me hubiera dado cuenta que esta profesión es lo que quiero hacer por el resto de mi vida”, cuenta Rafa.

Al salir de la cabina, el mismo sobrecargo quien lo invitó a conocer la cabina fue quien le regaló unas alas de piloto y le dijo, “Te las regalo porque sé que vas a ser un gran piloto”. En ese momento, el sentimiento del niño de 15 años fue tan fuerte que supo que quería dedicar su vida a volar y surcar los cielos del mundo.

Hoy, 3 años después de ese emocionante vuelo, Rafael Soto radica en Mérida y está a unas cuantas semanas de ingresar a la escuela de aviación, donde estudiará primero para Piloto Privado y después para Piloto Comercial.

Rafa es un claro ejemplo de cómo los pequeños detalles, como el que tuvo United y su tripulación, pueden marcar y cambiar las vidas de aquellas personan con una potencial pasión.

 

 

 

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