Nuevo estudio revela que la comunicación satelital le ahorró a las aerolíneas US$3 mil millones gracias a mejor control del tráfico aéreo y eficiencias operativas

Según reportes de un nuevo estudio de la firma Helios, los enlaces de voz y datos a la cubierta de vuelo por la vía satelital brindan al pasajero ahorros en tiempo; ayudan a reducir el impacto ambiental en el ámbito de la transportación aérea

 

7 de marzo de 2017: La comunicación satelital (satcom) en la cabina del piloto le ha representado a las aerolíneas ahorros que superan los $3 mil millones de dólares, resultado de beneficios en términos de seguridad y eficiencia, según revela un estudio publicado el día de hoy por la firma consultora especializada en aviación, Helios, e Inmarsat (ISAT.L), el principal proveedor en el mundo de comunicación global móvil por satélite.

 

La comunicación satelital refiere al uso de servicios de voz y datos por satélite para comunicarse con aeronaves más allá del rango del radar en tierra convencional y de las estaciones VHF (en inglés Very High Frequency) como sucede en regiones oceánicas. Típicamente se utiliza en operaciones de control de tráfico aéreo y aerolíneas. El estudio inaugural, realizado por Helios, valoró el beneficio que aporta la comunicación satelital a las aerolíneas entre 2001 y 2016.

 

El mismo reveló que un solo mecanismo de beneficio de Control de Tráfico Aéreo, que reduce la separación mínima y permite a los aviones a volar más de cerca con mayor seguridad, representó ahorros de $890 millones de dólares. Gracias a la comunicación satelital, ahora los aviones pueden volar a una distancia de 30 millas náuticas entre sí, al contar con comunicación y seguimiento seguro y confiable. De hecho, antes los aviones debían mantener una separación de 100 millas náuticas entre sí. Lo anterior permite que los aviones vuelen más de cerca, es decir, pueden volar más aviones en un cierto espacio aéreo, situación particularmente ventajosa sobre los cielos sumamente transitados del Atlántico norte. Si una aeronave no cuenta con capacidad de comunicación satelital, aún se le exige mantener la separación de 100 millas náuticas, y de hecho hay ciertas áreas sobre las cuales no se les permite volar.

El aumento de capacidad en el espacio aéreo también ayuda a que más aviones puedan seleccionar niveles óptimos de vuelo, lo que a su vez representa ahorros de tiempo y combustible.

 

El ahorro de $890 millones de dólares constituye una parte considerable del total de US$1.1 mil millones ahorrados en materia de control de tráfico aéreo detectados en el estudio. Otros beneficios derivados de la comunicación satelital incluyen:

 

  • Planes de vuelo personalizados que ahorran tiempo y combustible
  • Procedimiento dinámico de redireccionamiento en vuelo, mediante el cual se redirigen los vuelos cuando datos muestran que existen rutas más eficientes, por ejemplo en caso de reportarse cambios en las condiciones climáticas
  • Llegadas personalizadas, donde los tiempos de llegada se van planeando para dar paso a rutas de descenso y se evitar colocar vuelos en patrones de espera
  • Procedimientos en ciertas regiones oceánicas mediante los cuales se permite que las aeronaves asciendan o desciendan a través de altitudes ya ocupadas por otra aeronave

Por otro lado, cerca de $1.9 mil millones de dólares adicionales se ahorran gracias a la capacidad de los aviones de comunicarse con sus centros operativos. Las aplicaciones de centros operativos aéreos (AOC) utilizan datos en tiempo real para ayudar a las aerolíneas a mejorar la seguridad aérea o prestar servicios más eficientes a menor costo. Mejora la gestión de retrasos y programación, el manejo de flotas y tripulaciones de vuelo, el mantenimiento de aviones y se reducen los tiempos de rotación en tierra.

 

Tradicionalmente la comunicación con los centros operativos aéreos se ha prestado mediante el intercambio de mensajes de texto sencillos entre el piloto y el controlador. Según ha ido aumentando la capacidad de ancho de banda resultado de la comunicación satelital, también ha aumentado la conectividad de banda ancha en la cabina del piloto, y de ello surgirá una explosión de aplicaciones de centros operativos aéreos basadas en IP que permitirán a las aerolíneas optimizar aún más sus operaciones de vuelos y la gestión de sus flotas. Por ejemplo, se pueden estar monitoreando permanentemente las condiciones de un avión, cualquier situación de mantenimiento se avisa por adelantado a la tripulación en tierra para contar con los repuestos a la mano y tener al equipo de mantenimiento totalmente listo en cuanto aterriza la aeronave. Hasta ahora, la mayoría de los datos relativos a mantenimiento se compartían al aterrizar, y por eso siempre existía la posibilidad de retrasos para resolver cualquier problema.

La conectividad de banda ancha también ayudará ante cualquier demanda urgente dirigida a los controladores de tráfico aéreo, ahora que los cielos están cada vez más transitados. Hacia el 2030 habrá más pasajeros en vuelo cada año (7 mil millones) que en tierra hoy en día. Volarán en 40 mil aviones, la mayoría de los cuales estarán plenamente conectados.

 

El estudio de la firma Helios analizó los beneficios sobre regiones oceánicas, pero también destaca cómo la comunicación satelital complementa la comunicación existente de datos de tierra a cielos en vuelos sobre tierra. Los ahorros en las regiones continentales podrían ser equivalentes a los reflejados sobre regiones oceánicas. Por ejemplo, en el congestionado espacio aéreo europeo, se ha establecido el proyecto Iris Precursor por parte de la Agencia Espacial Europea con el apoyo de Inmarsat y otras compañías de aviación. Utiliza la comunicación satelital para permitir control preciso de la trayectoria de vuelo ‘4D’, que optimiza la velocidad de vuelo y los perfiles de descenso. Está diseñado para reducir retrasos considerablemente, en particular en los grandes centros de viaje.

En este sentido, Nick McFarlane, director en Helios dijo:

es la primera ocasión que los beneficios de la comunicación satelital se han cuantificado y los resultados son impresionantes. La tecnología ya le ha aportado enormes beneficios a la industria y estas aplicaciones emergentes apuntalan a que las tendencias seguirán en esa dirección y se acelerarán”.

 

Igualmente, la capitana Mary McMillan, vicepresidente de seguridad y servicios operativos en Inmarsat Aviation, agregó, “este estudio demuestra cómo la comunicación satelital ya ha logrado mucho en favor de la seguridad y la eficiencia de los cielos. Con la llegada de aplicaciones basadas en IP y cabinas de pilotos ávidas por datos, la comunicación satelital segura abre las puertas a la computación en nube y la fusión de sensores y entrega un cambio radical en cuanto a datos de seguridad que son críticos, así como desempeño operativo mejorado en las flotas de hoy. El potencial para mejorar la seguridad y eficiencia del transporte aéreo es ilimitada”.

 

Inmarsat fue un pionero en materia de datos en la cabina del piloto con el lanzamiento de Classic Aero en 1990 y hoy en día es el principal prestador de servicios con un 95 por ciento de participación de mercado. SwiftBroadband-Safety, el nombre de su nueva plataforma de banda ancha basada en IP para la cubierta de vuelo, suministra conectividad a la aeronave como nunca antes se ha visto. La comunicación de banda ancha de alta velocidad, siempre activa y segura en la cabina, entrega comunicación de mucha mayor velocidad, al igual que un sinfín de nuevas aplicaciones de seguridad y eficiencia.

David Vasant

Me apasiona la aviación. Estudio Derecho. @Soywero

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