NTSB presenta informe inicial sobre accidente de Atlas Air

La Junta Nacional de Seguridad del Transporte ha dado a conocer un informe inicial sobre el accidente del vuelo 3591 de Atlas Air el pasado 23 de febrero en el que murieron los tres ocupantes de la aeronave.

Se trató del vuelo 3591 cubierto por un B767-300 fabricado en 1992 como avión de pasajeros y convertido a carguero en el 2017, que volaba la ruta Miami – Houston, realizando un servicio de carga para la empresa Amazon Prime, el cual cayo aproximadamente 40 millas al este del aeropuerto intercontinental George Bush cuando se encontraba en aproximación.

El informe está basado en los datos del ADS-B (Automtic Dependent Surveillance – Broadcast) y aunque no se ha determinado la causa del accidente, se encontró que el avión estaba realizando un procedimiento normal de descenso y llegada al aeropuerto momentos antes de que ocurriera el accidente.

Las comunicaciones con control de tránsito aéreo y datos de radar muestran que a las 12:30 horas, los pilotos estaban efectuando un descenso en aproximación a la pista 26L de Houston; el avión se encontraba a 17,800 pies con una velocidad respecto al terreno (GS) de 320 nudos.

A las 12:34, el avión descendía a través de 13,800 pies cuando el control de tránsito aéreo les advirtió de una zona de precipitación de ligera a fuerte que se encontraba en la ruta de vuelo, por lo que les informaron que podrían esperar vectores alrededor de la tormenta.

A las 12:35, la tripulación fue transferida con el controlador de aproximación final de Houston TRACON y reportaron contar con el ATIS de IAH. El controlador informó que esperaran vectores a la pista 26L y le preguntó a los pilotos si deseaban desviarse al norte u oeste de la tormenta.

Los datos del radar indican que el avión seguía descendiendo a través de 12,000 pies con velocidad GS de 290 nudos, consistente con el procedimiento de llegada. Los pilotos reportaron que querían desviarse al oeste de la precipitación. El controlador les indicó que de ser así, deberían expeditar su descenso a 3,000 pies

A las 12:37, se les indicó volar al rumbo 270°. La información del radar y del sistema ADS-B mostró que así lo hicieron mientras que descendían a través de 8,500 pies.

Un minuto después, el controlador informó a los pilotos que atravesarían la zona de tormenta en aproximadamente 18 millas, que podrían esperar volar hacia el norte para un tramo base en aproximación a la pista 26L y que las condiciones meteorológicas al oeste de la zona de precipitación eran buenas. Los pilotos respondieron que “sonaba bien”. En ese momento, el avión estaba nivelado a 6,200 pies y ascendió ligeramente a 6,300 pies.

La grabadora de datos de vuelo (FDR) mostró que había ocurrido una ligera aceleración vertical, consistente con el avión entrando a turbulencia. Poco después, cuando la velocidad indicada del avión era de 230 nudos, los motores aceleraron al máximo empuje y el avión levantó la nariz 4°. En los siguientes 18 segundos, la nariz del avión bajó hasta 49° en respuesta a una deflexión del elevador. Los indicadores de desplome no se activaron, por lo que se descarta que haya sido una maniobra para salir de un desplome.

Los datos de la FDR, del ADS-B y radar indican que el avión comenzó un rápido descenso en un rumbo de 270°, alcanzando una velocidad de hasta 430 nudos. Una cámara de seguridad registró al avión en un pronunciado descenso hasta el impacto con el agua. La información del FDR muestra que el avión levantó la nariz hasta 20° nariz abajo durante el descenso.

Los registros de la compañía mostraron que el capitán contaba con certificado tipo para aviones B757/B767 y EMB145 y tenía 11,000 horas de vuelo totales, de las cuales, 1,250 en equipos 767. Era empleado de Atlas Air desde septiembre de 2015.

Por su parte, el primer oficial contaba con capacidades de B757/B767, EMB 145 y EMB170/190. Era parte de Atlas Air desde julio de 2017 y tenía 5,000 horas de vuelo totales, de ellas, 520 en aviones 767.

Los restos de la aeronave fueron encontrados en una zona pantanosa. El avión quedó fragmentado en un campo de aproximadamente 350 yardas de largo por 200 de ancho. Uno de los motores y componentes del tren de aterrizaje fueron encontrados lejos del área principal de restos. Componentes menos densos y partes de la carga fueron encontrados flotando a 20 millas. La recolección de los restos fue complicada debido al alto grado de destrucción y a que la visibilidad en el agua era complicada por el lodo, mismo que no soportaba equipo pesado.

La NTSB informó que hará pública la transcripción de la grabadora de voz en cabina cuando se abra la carpeta de investigación.


Related posts

Top