Bebé nace en La Première de Air France

Durante el pasado 17 de diciembre, a bordo de un Boeing 777-300ER de Air France que cubría el vuelo 22 entre París Charles de Gaulle y Nueva York JFK, un par de médicos ayudaron a que un bebé naciera sano y salvo sobre el Océano Atlántico.

El Dr. Sij Hamal y la Dra. Susan Shepherd — un urólogo residente en una clínica de Cleveland y una pediatra francesa, respectivamente — se sentaron coincidentemente juntos para el vuelo, cuando la tripulación preguntó si había médicos a bordo ya que la pasajera Toyin Ogundipe, una banquera nigeriana, comenzó a presentar contracciones cuando volaban sobre Groenlandia.

El avión se encontraba sobre la costa sur de Groenlandia, a cuatro horas de aterrizar en Nueva York. La tripulación comenzó a considerar una desviación de emergencia de por lo menos dos horas a una base aérea militar estadounidense en las Islas Azores pero los médicos recomendaron continuar al destino y pasar a Ogundipe a clase La Première, donde hay menos pasajeros, asientos y más espacio para laborar.

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“Las contracciones eran cada 10 minutos, así que empezamos a monitorear sus signos vitales y a mantenerla cómoda.” comentó Hemal. Una hora después, notaron que las contracciones eran más frecuentes: “Supimos que iba a dar a luz en el avión.” Hemal añadió que durante sus estudios en medicina asistió en el parto de siete bebés, por lo que tenía experiencia en ello.

Los médicos laboraron con los instrumentos médicos que encontraron en el kit de primeros auxilios del avión y tras 30 minutos de pujar, Jake finalmente nació sano y salvo.  Al aterrizar, la mamá y el bebé fueron enviados a un hospital en Nueva York para ser evaluados. Fueron dados de alta ese mismo día. La nacionalidad del bebé es establecida de acuerdo a los acuerdos de aviación internacionales. Por matrícula y bandera, podría tener la francesa o estadounidense por haber nacido en espacio aéreo de Estados Unidos.

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Hemal continuó su viaje a Cleveland, su destino final, y recibió un voucher de viaje y una botella de champaña de parte de Air France. “Muchas cosas pudieron haber salido mal, pero no fue así. Estar en ese vuelo en particular, sentado junto a una pediatra… fue el destino. Gracias a Dios todo salió bien.”

 

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