Aeropuerto de Santiago recibe histórica visita del Antonov An225 Mriya, el avión más grande del mundo

*Por Ricardo J Delpiano
Con casi una cuadra de largo y sus seis motores, el Antonov An225 Mriya es todo un espectáculo, más todavía si se considera que sólo existe un único ejemplar construido. Por lo mismo, presenciarlo en vivo y dejar un registro constituye casi una necesidad. Así lo comprueban las miles de personas que se acercan a cada aeropuerto donde va, dan testimonio de ello. Santiago de Chile, no fue la excepción.
Finalmente y tras un retraso de más de 12 horas, el aeronave de fabricación ucraniana aterrizó en el aeropuerto Arturo Merino Benítez cerca de las 2 de la mañana del miércoles 16 de noviembre. La hora y baja temperatura en la plataforma del aeropuerto de Santiago, no fueron impedimento para que una cantidad importante de personas se reuniera en el terminal de carga o en los alrededores del aeropuerto, para presenciar su llegada. El escenario no disminuyó durante la jornada de hoy y desde las primeras horas, funcionarios, colaboradores, pasajeros, entusiastas, la prensa o simples curiosos no dejan de mostrar su admiración por este símbolo de la ingeniería aeronáutica mundial.
Conscientes del interés por presenciar esta aeronave, en especial, la de los entusiastas de la aviación, Nuevo Pudahuel, sociedad concesionaria del aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago, en conjunto con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC Chile) y Spotters Chile, organización sin fines de lucro que reúne a todos los fotógrafos de la aviación, prepararon un exhaustivo programa de actividades para presenciar la primera llegada del An225 al país. Mediante una acreditación previa, más de 70 personas pudieron ser partícipes de esto hecho histórico en la plataforma a escasos metros del avión. Ni la seguridad ni el normal funcionamiento de las operaciones en el aeropuerto se vieron comprometidas.
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El motivo que trae por primera vez a Chile al más grande avión construido y en operación de toda la historia, es el traslado de un transformador ABB y equipos de 185 toneladas para la empresa eléctrica Colbún S.A. Por su gran tamaño y peso, el An225 es el único avión capaz de realizar esta labor y por lo mismo no se descarta que en futuras oportunidades, pueda volver a tocar suelo chileno.
El An225 es una herencia viva de la Guerra Fría. Fue diseñado y construido por Antonov Design Bureau –que es también su operador- en la década de 1980 para el transporte estratégico de la ex Unión Soviética, principalmente para el transbordador Burán y los componentes del programa espacial soviético. El primer y único avión construido entró en servicio en 1988 pero dejó de volar en 1994. Tras una modernización, fue reactivado en 2001 y desde entonces se usa para transportar grandes volúmenes de carga como ayuda humanitaria ante desastres naturales, maquinaria o generadores para centrales de energía, tal como ocurre en la visita a territorio chileno.
Las características del avión son asombran a cualquiera. Posee 84 metros de largo, 88,4 metros de envergadura y 18,1 metros de alto. Está equipado por seis motores turbofan ZMKD Progress D-18 con 229,5 Kg. de empuje que permiten un alcance de 2.600 millas náuticas o 4.000 kilómetros a carga máxima (253 toneladas). Sin embargo, vacío puede recorrer más de 8.300 mn. o 15.400 Km. Con un peso máximo de despegue (MTOW) de 640.000 kilos, el decolaje lo consigue tras recorrer 3.500 metros. El apodo del avión es “Mriya”, que en ucraniano significa “sueño o inspiración”, asignado especialmente por todo lo que el proyecto representaba.
Debido a su gran tamaño y peso, su operación exige una exhaustiva evaluación por parte de las autoridades aeronáuticas a cada lugar donde va, especialmente cuando esta incluye aeropuertos con un alto tráfico e infraestructura limitada. El objetivo es que cada operación no afecte las operaciones regulares.
Si bien en la actualidad el aeropuerto de Santiago cuenta con una reducción temporal de su capacidad como consecuencia de los trabajos que se realizan para su ampliación, la operación del An225 no significó ningún tipo inconveniente para que el resto de los vuelos y trabajos pudiesen desarrollarse con total normalidad. Pese al alto movimiento de aeronaves cargueras en las horas de la madrugada, el arribo se desarrolló con total normalidad, demostrando la alta capacidad logística del aeropuerto así como de la Autoridad Aeronáutica (DGAC Chile) y de la empresa concesionaria (Nuevo Pudahuel), para atender operaciones de alta complejidad.
Con la visita del An225, el aeropuerto Arturo Merino Benítez da muestras de que está preparado para atender a todo tipo de aeronaves y operaciones de pasajeros y carga, aún cuando su infraestructura se encuentre limitada. Esto, entrega una positiva carta de presentación a nivel de industria, ya que tanto DGAC Chile, como Nuevo Pudahuel y los operadores aeronáuticos demuestra su capacidad de acción y generar respuestas para atender los distintos requerimientos que se presentan sin afectar ninguna de las otras operaciones o funciones del aeropuerto.
En esa misma línea, se abren oportunidades interesantes en el ámbito de marketing aeroportuario que contribuyen a posicionar a Santiago como un importante centro aeronáutico y logístico a nivel regional con una proyección mundial. La relación establecida con la comunidad organizada y la apertura de los espacios sin comprometer la seguridad, aumenta y fortalece aún más esta realidad, reafirmando que la aviación bajo una visión de cooperación permanente es un instancia perfecta de verdadera integración.
El An225 Mriya estima dejar Santiago a las 23:00 horas de hoy miércoles 16 de noviembre. Su siguiente destino incluye otra visita histórica, ya que por primera vez también aterrizará en Iquique. De esta forma, Chile y Brasil se convierten en los primeros países de Sudamérica en tener a dos de sus ciudades y sus respectivos aeropuertos, entre los destinos del avión.
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